Cómo se encuentran estos dos
Un tique en la encimera, de un sitio que ninguno de los dos ha mencionado.
Virgo lo vio el martes, lo leyó, calculó con quién, y lo dejó exactamente donde estaba y en el mismo ángulo.
Escorpio vio a Virgo verlo. Sabe desde el martes que Virgo lo sabe, no ha dicho nada, y está esperando a ver cuánto lo aguanta Virgo. Es domingo. El tique es completamente inocente.
Mercurio vuelve tres veces al año sobre terreno ya cruzado, y Virgo lleva el martes cruzado unas cuarenta veces. Marte pasa 2,13 años entre reversiones y no da señal antes de girar, así que Escorpio no está decidiendo nada todavía, en el sentido particular en el que no decide nada quien ya ha decidido.
Y esto no lo va a abrir ninguno de los dos. Entre un mutable y un fijo no hay modalidad cardinal en absoluto.
Así que el tique se queda en la encimera hasta que alguno lo mueva, y moverlo tampoco va a ser empezar la conversación.
Para Virgo, el trabajo es hacer la pregunta factual pequeña el mismo día, antes de haberla ensayado cuarenta veces y convertido en acusación.
Para Escorpio, el trabajo es ofrecer la explicación aburrida antes de que la pidan, que se va a sentir como perder posición.
Y una tercera: esperar a ver quién se rompe primero se os da muy bien a los dos y no le gusta a ninguno.
La pregunta
¿Qué hace el otro que nunca le has preguntado?
Una acción consciente
la explicación aburrida, sin que la pidan
Esta semana, que cada uno cuente un dato completamente anodino de su propia semana, de los que normalmente no se cuentan.
Nadie lo ha pedido. Ese es el asunto. En esta casa no ha entrado nunca un dato sin pedir.
Mercurio cruza el mismo suelo tres veces al año y Marte no avisa antes de girar, y aquí el preciso espera y el paciente mira.
De los dos, el que más aguanta no es el que parece, y ninguno de los dos estaría de acuerdo con esa frase.