Cómo se encuentran estos dos
Aquí nada está terminado, y la palabra para eso no es caos, es mantenimiento.
Uno de los dos corrige hacia fuera: el mundo, el trabajo, la manera en la que la gente hace las cosas mal.
El otro corrige hacia dentro, que no se ve y no para nunca, y llega a la mesa ya cansado de una conversación que ha tenido solo.
Mercurio va con la correa corta, nunca a más de 27,8 grados del Sol, y se da la vuelta tres veces al año para volver sobre terreno ya cruzado. Dos de esos son el mismo suelo cruzado seis veces al año, por dos personas, por separado y sin consultarse.
Así que el listón sube solo, y ninguno de los dos lo puso y ninguno puede bajarlo. El puesto de decir que una cosa ya está bien está vacante, y ninguno ha notado la vacante.
Para uno, el trabajo es decir en voz alta que una cosa está terminada, y después no tocarla.
Para el otro, el trabajo es creérselo.
La pregunta
¿Cuánto de esta casa está ya bien?
Una acción consciente
una cosa, declarada terminada
Que cada uno nombre una cosa de la casa que está hecha. No perfecta. Hecha.
Ninguno de los dos puede mejorar ninguna de las dos durante un mes. Apuntad la fecha, porque los dos la vais a olvidar a propósito.
Mercurio vuelve tres veces al año sobre su propio terreno y aquí hay dos, seis pasadas por el mismo suelo, y ningún otro cuerpo que diga que ya está.
¿Quién tiene permiso en esta casa para decir que una cosa está terminada, y cuándo lo oyó alguno por última vez?