Cómo se encuentran estos dos
Virgo dice que la cosa está mal. Libra oye que hay un problema en la sala, que no es lo mismo, y se pone a arreglar la sala.
Virgo no quería que se arreglara la sala. Virgo quería que se arreglara la cosa. Y como la sala queda mejor, no hay manera de decir que ha faltado algo sin parecer desagradecido.
Mercurio y Venus son los dos únicos cuerpos que pueden pasar por delante del Sol y que se los vea cruzarle la cara, porque son los dos que giran por dentro de nuestra órbita. Todo lo demás pasa por detrás o por al lado. Ellos dos, y nadie más, se ponen en medio.
Y vuestros signos se tocan: Virgo acaba donde Libra empieza, lo que está mal y luego lo que hay entre la gente. A treinta grados no hay ángulo, así que os ponéis en medio el uno del otro sin poder veros hacerlo.
Para Virgo, el trabajo es decir dos veces la misma frase, sin subir el tono, hasta que sea la cosa lo que se atiende.
Para Libra, el trabajo es preguntar si es la cosa o la sala, antes de mover nada.
La pregunta
¿Cuántas veces se ha arreglado aquí la sala en vez de la cosa?
Una acción consciente
la cosa, no la sala
La próxima vez que Virgo diga que algo está mal, Libra pregunta una frase: ¿arreglo esto, o arreglo cómo está quedando?
Y hace la que le digan, aunque le parezca la peor de las dos.
Mercurio y Venus son los únicos que pueden ponerse delante del Sol y que se los vea hacerlo, y vuestros signos se tocan sin aspectarse.
¿Quién se ha estado poniendo en medio aquí, y a quién le ha parecido bien?