Cómo se encuentran estos dos
Las dos de la mañana y Escorpio ha dicho una cosa que no le ha dicho a nadie. Géminis la ha recibido entera, ha entendido exactamente lo que era, y el jueves está en otra parte con ella.
No es descuido. Es que Géminis no guarda, y no pesa, y no la va a sacar en una discusión dentro de tres años.
Mercurio vuelve tres veces al año sobre terreno ya cruzado y no se queda con nada. Marte pasa 2,13 años entre reversiones y se queda con todo. El mismo territorio, dos maneras enteras de estar en él.
Y los dos ausentes: el opuesto de Géminis es Sagitario, que coge la velocidad y le pone un horizonte, y Escorpio es lo que viene justo antes de Sagitario, con la hondura y sin el horizonte. El opuesto de Escorpio es Tauro, que quiere a la luz del día y dice el precio, y Géminis es lo que viene justo después de Tauro, y dice cuatro precios y ninguno obliga.
Para Géminis, el trabajo es sostener una de esas cosas una semana y devolverla a propósito, para que se vea que se sostuvo.
Para Escorpio, el trabajo es contarle a Géminis una cosa y luego preguntarle, en plano, qué ha hecho con ella.
La pregunta
¿Qué parte de lo que sabéis el uno del otro os la habéis deducido?
Una acción consciente
una cosa, devuelta
Géminis: coge una cosa que dijo Escorpio este mes y sácala otra vez una semana después, sin que te la pidan, con exactitud.
Ese es el ejercicio entero y no va a parecer suficiente. Es el asunto.
Mercurio no guarda nada y Marte lo guarda todo, y entre los dos hay un sitio donde una cosa se puede decir y no queda archivada.
Ese arreglo lleva años funcionando y no lo propuso nadie, y va a seguir funcionando exactamente hasta el día en que uno de los dos lo mire de frente.