Cómo se encuentran estos dos
Lo que se decidió no se reabre y lo que pesa no se enseña, y las dos cosas son la misma capacidad. Eso es Escorpio.
Capricornio aguanta. La estructura no se cae porque hay alguien debajo, y ese alguien no lo menciona, porque mencionarlo sería pedir algo.
El primer año es aquel en el que cada uno descubre que al otro no hay que tranquilizarlo, y los dos confundís el alivio con la compatibilidad. Es compatibilidad. Es también la última vez que a alguno le preguntan qué tal está y contesta con exactitud.
Marte pasa 2,13 años entre reversiones y no avisa. Saturno está retrógrado el 36,4 por ciento del tiempo y llega igual al mismo sitio. Ninguno de los dos cuerpos anuncia nada, y ninguno cambia de rumbo por información nueva.
Entre un fijo y un cardinal no hay modalidad mutable, y la mutable es la que se ajusta a lo que tiene delante. Así que un año malo aquí no produce un cambio de método. Produce dos personas haciendo lo mismo con más fuerza.
Para Escorpio, el trabajo es decir que algo ha cambiado antes de haber decidido qué hacer con ello.
Para Capricornio, el trabajo es hacer una pregunta cuya respuesta no tengas ya resuelta.
Y una tercera: aguantar juntos no es lo mismo que enfrentarlo juntos, y lleváis un tiempo haciendo lo primero.
La pregunta
¿De quién fue esta decisión, y cuándo se tomó?
Una acción consciente
una respuesta exacta
Esta semana, que cada uno conteste con exactitud, una vez, a la pregunta de qué tal está.
No un resumen. No un parte. La respuesta de verdad, con la parte que no tiene plan incluida.
Ninguno de los dos va a ser nunca una carga para el otro, ese es el acuerdo y ha aguantado perfectamente, y lo que cuesta es que aquí nadie se entera de que algo va mal hasta que ya ha terminado.