Compatibilidad por elementos
Compatibilidad por elementos · Lectura gratuita
¿Qué te dice de verdad la compatibilidad por elementos?
Lo más ancho que se puede decir con verdad sobre dos personas que se quieren.
La compatibilidad por elementos describe cómo se mueven dos tonos elementales del amor: dónde se reconocen, dónde se cansan y una práctica pequeña que pertenece a esa combinación. No es una puntuación y no predice una relación.
Cada signo pertenece a uno de los cuatro elementos, y el elemento es la parte que decide el tempo: con qué rapidez alguien se acerca, qué necesita antes de confiar y qué hace con un sentimiento una vez lo tiene. Dos personas pueden no compartir casi nada más y reconocerse al instante porque sus elementos se mueven igual, y dos personas pueden estar de acuerdo en todo y agotarse porque no.
Por eso la lectura por elementos va primero. No necesita hora de nacimiento, ni carta, ni correo. Elige los dos elementos y lee qué pasa donde se encuentran, incluida la parte que cansa, porque una descripción que solo halaga es un veredicto disfrazado de descripción.
Elige los dos elementos
Uno por persona. Si sabes los signos y no los elementos, la lista de signos está en cada página de elemento.
Preguntas frecuentes
¿Necesito la hora de nacimiento o la carta natal?
No. La compatibilidad por elementos funciona con dos signos, y cada signo tiene un elemento fijo. Si sabes los dos signos solares, ya tienes todo lo que esta lectura necesita.
¿Hay combinaciones de elementos mejores que otras?
Aquí no se puntúa ninguna, y no se va a hacer. Cada una de las diez tiene su regalo y su fatiga, y la lectura de una combinación describe los dos en vez de ordenarla en un ranking. La astrología tradicional llama fáciles a algunas, pero fácil no es lo mismo que bueno, y no es lo que decide cómo les va a dos personas.
¿En qué se diferencia del informe de sinastría?
Esta lectura va al nivel de los elementos, que es la lente más ancha. El informe de sinastría lee dos cartas natales completas una contra otra y nombra los aspectos reales entre ellas, calculados con Swiss Ephemeris en vez de supuestos.