Cómo se encuentran estos dos
Ninguno de los dos encuentra el asa. Aries empuja y no hay nada contra lo que empujar, porque Virgo no devuelve el empujón, Virgo corrige. Virgo ofrece una corrección y no llega como cuidado, porque Aries venía preparado para una pelea y una corrección no lo es.
Los dos habéis estado en salas donde esto era fácil, y merece la pena decir quién estaba en ellas.
Para Aries, en esa sala estaba Libra, el signo justo enfrente, que devuelve un empujón con otro igual y contrario, en voz alta y al mismo volumen, y a eso lo llama conversar. Virgo está un sitio más allá de Libra en la rueda, y tiene todo el cuidado y nada de la disposición a plantarse delante de ti.
Para Virgo, en esa sala estaba Piscis, el signo justo enfrente de Virgo, que recibe que lo miren sin necesitar que mirarlo sirva para algo. Aries está un sitio antes de Piscis y no sabe recibir nada que no sea una acción.
Marte pasa 2,13 años entre reversiones y no avisa. Mercurio vuelve tres veces al año sobre terreno ya cruzado.
No compartís elemento, ni modalidad, ni polaridad, y tampoco tenéis el eje que se les da a dos signos opuestos. Ciento cincuenta grados es lo bastante lejos para no veros y no lo bastante para ser un contraste con nombre.
Para Aries, el trabajo es coger una corrección por lo que es, y decirlo, en vez de contestarle al tono con el que llegó.
Para Virgo, el trabajo es devolver el empujón una vez, mal, alto, sin razón enganchada.
La pregunta
¿Quién decidió aquí que esto iba a ser difícil?
Una acción consciente
un empujón y una corrección, los dos al pie de la letra
Esta semana, que cada uno se tome al otro al pie de la letra una vez. Aries: la corrección es sobre la cosa. Virgo: el volumen no va contigo.
Decid después en voz alta que lo habéis hecho. Si no, ninguno de los dos se va a enterar de que pasó.
Todo lo que tenéis los dos pasó por una traducción. Nada llegó entero.
¿Y a eso lleváis años llamándolo un fallo de quién?