Cómo se encuentran estos dos
La cocina, las nueve y media de un día entre semana.
Virgo está reordenando el segundo cajón, que ya se reordenó en marzo, porque el sistema de marzo no sobrevivió al contacto con las semanas de verdad. Cáncer está en la puerta con un té decidiendo si dice la cosa.
No la dice. Dice una cosa más pequeña que está al lado, que es una costumbre y no una decisión, y Virgo contesta a la pequeña con precisión y del todo, y la cosa de verdad vuelve a la cola donde está desde abril.
La Luna cruza el zodiaco en 27,3 días y no tiene el mismo aspecto dos noches seguidas: lo que Cáncer sostenga no va a tener la misma forma el domingo, y Cáncer lo sabe, y esa es una de las razones de la cola.
Mercurio vuelve tres veces al año sobre terreno ya cruzado: el cajón se va a reordenar otra vez.
No hay modalidad fija en esta casa. Nada se queda quieto el tiempo suficiente para que se le pueda hacer frente, la cosa de la cola incluida, y eso no es falta de valor de nadie. Es que falta una manera entera de estar.
Para Cáncer, el trabajo es decir la cosa de verdad a las nueve y media, mientras todavía tiene la forma que tiene ahora.
Para Virgo, el trabajo es dejar el cajón y quedarse en la cocina sin hacer nada, para que haya un sitio donde se pueda decir.
Y una tercera: la cola no es una cola. Los dos la habéis estado usando de almacén.
La pregunta
¿Cuántas de las cosas que habéis empezado siguen en marcha?
Una acción consciente
la cosa de la cola
Que cada uno nombre una cosa que lleva sin decirse desde antes del verano. No la digáis todavía. Solo nombrad que existe.
Y luego elegid un día de esta semana. Poner el día es la parte que falta, y es la que ninguno de los dos hace.
La Luna cambia de forma cada noche y Mercurio vuelve tres veces al año sobre lo mismo, y aquí no hay nada construido para quedarse quieto esperando a que se le atienda.
¿Cuál de los dos va a hacer de fijo, sabiendo que ninguno lo es?