Cómo se encuentran estos dos
Aries empieza. Es lo único que hace y lo hace bien: la decisión y el primer movimiento son la misma cosa, y no hay hueco entre las dos.
Géminis reformula. Coge lo que hay y lo mejora, y la mejora suele ser real, y no es una objeción: es lo que le pasa a una cosa cuando Géminis la mira dos veces.
Ponlas juntas y el lunes se empieza algo con convicción entera, y el jueves es otra cosa con el mismo nombre, y ninguno de los dos ha visto el cambio.
Lo que falta aquí es la modalidad fija, y no la tiene ninguno de los dos. Entre un signo cardinal y uno mutable, uno empieza y el otro adapta, y no hay quien sostenga. No es que no queráis: no está en la casa.
Marte pasa 2,13 años entre reversiones y se da la vuelta sin avisar. Mercurio vuelve tres veces al año sobre terreno ya cruzado. Ninguno de los dos es un cuerpo que se quede quieto.
Para Aries, el trabajo es terminar una cosa con la forma con la que se empezó, incluso después de que haya dejado de ser la mejor versión disponible.
Para Géminis, el trabajo es dejar en pie una versión peor porque se acordó. Di la mejora en voz alta y luego no la hagas.
Y una tercera: alguien va a tener que hacer de fijo sin serlo, va a ser aburrido, y no lo va a agradecer nadie.
La pregunta
¿Cuál de los dos iba a ser el que se quedaba?
Una acción consciente
una cosa sin mejorar durante un mes
Coged algo que hayáis empezado y dejadlo correr un mes sin ninguna revisión. Ninguna idea mejor se ejecuta.
Escribid el día uno lo que es. Leedlo el día treinta. Esa diferencia es el asunto entero.
Marte empieza y no mira atrás. Mercurio revisa y no para. No hay un tercer cuerpo en esta casa y no lo ha habido nunca.
Entre un cardinal y un mutable, lo que no existe es el que sostiene, y eso no lo va a producir la buena voluntad de ninguno de los dos.