Cómo se encuentran estos dos
Géminis sabe qué pasó el martes en la oficina de una amiga vuestra, y por qué.
Sagitario no sabe cómo se llama esa amiga, y sí sabe si el país al que os vais a mudar dentro de dos años tiene sanidad pública.
Son la misma facultad a dos distancias focales, y la rueda construyó un eje entero con eso. Lo que cada uno llama la escala importante es la distancia a la que le tocó enfocar primero.
Mercurio no se separa más de 27,8 grados del Sol y vuelve tres veces al año sobre lo mismo. Júpiter necesita 11,85 años para los doce signos y revisa un tercio del tiempo. Uno va con correa corta y el otro no lleva correa, y los dos sois mutables, así que ninguno sostiene nada.
Y lo que hace un eje es empujar: cuanto más trabaja Géminis la sala, más lejos se va Sagitario a buscar algo que Géminis no haya cubierto ya, y cuanto más lejos se va Sagitario, más trabaja Géminis la sala para tener algo listo cuando vuelva.
Los dos lleváis años alejándoos del centro y llamándolo ser más vosotros mismos.
Para Géminis, el trabajo es hacer una pregunta grande y quedarse con ella más allá de la primera buena respuesta.
Para Sagitario, el trabajo es interesarse por el martes. El martes de verdad, el de esta semana.
La pregunta
¿A qué distancia hay que irse para resultar interesante aquí?
Una acción consciente
la distancia del otro
Esta semana Géminis plantea una pregunta que no se resuelve dentro del mes, y Sagitario una sobre los próximos cuatro días.
Ninguno de los dos puede devolvérsela al alcance del otro. Se queda en el prestado la conversación entera.
Mercurio no puede pasar de 27,8 grados del Sol y Júpiter va adonde le da la gana, y lo que cuesta un eje no es discrepar.
¿Qué ha dejado de mirar cada uno por estar a la distancia del otro?