Cómo se encuentran estos dos
Una cena, ocho personas, y Géminis cambia de postura a media frase por tercera vez esta noche. Acuario, que había archivado la primera, decide otra vez no decir nada.
No lo dice porque decirlo sería un poco ridículo. Lo que hace en su lugar es mover a Géminis medio escalón, en silencio, de persona cuyo criterio cuenta a persona que está pensando en voz alta. Géminis nota la reclasificación sin poder señalarla.
Mercurio retrograda 315 veces por siglo, unas tres al año, y pasa casi un quinto de su vida volviendo sobre terreno ya cruzado. Saturno tarda 29,43 años en cruzar los doce signos y no vuelve. Una mente llega a las cosas moviéndose; la otra llegó una vez y desde entonces defiende la llegada.
Lo que os lleváis a cambio es raro y no conviene que ninguno lo dé por hecho: aquí una idea se puede coger con pinzas sin que nadie decida que cogerla con pinzas era un ataque.
Para Géminis, el trabajo es terminar un pensamiento antes de abrir el siguiente, sobre todo cuando el siguiente es mejor.
Para Acuario, el trabajo es decir en voz alta que una posición se ha abandonado, en vez de dejar que deje de mencionarse.
La pregunta
¿Quién ha cambiado de opinión el último, y lo dijo?
Una acción consciente
una opinión cambiada, con nombre
Esta semana, el que se mueva en algo lo dice directamente: pensaba eso, ya no, y esto es lo que se ha movido.
Suena a trámite. Es la única manera que tenéis de averiguar que el otro sigue escuchando.
Mercurio vuelve sobre su propio terreno tres veces al año y Saturno lleva décadas sin volver sobre nada. Ninguna de las dos cosas es pensar mal.
¿Cuántas veces se ha archivado aquí una frase que solo estaba pasando?