Cómo se encuentran estos dos
La historia de cómo os conocisteis es una anécdota, y en la anécdota no decide nada ninguno de los dos. Estabais los dos en un sitio por otro motivo.
Ninguno ha perseguido nunca a nadie, y en ninguno de los dos casos es modestia. Sagitario va adonde ya está pasando algo. Acuario toma una posición y espera a que el mundo llegue hasta ella, y ha acertado las veces suficientes como para considerarlo un método.
Entre un mutable y un fijo no hay modalidad cardinal en esta casa. Uno se adapta y el otro sostiene, y el que abre no está, así que todo lo que tenéis lo empezó un tercero, un trabajo, o una habitación en la que coincidisteis.
Júpiter y Saturno son los dos cuerpos más lentos que se ven a simple vista y se juntan una vez cada 19,85 años. Entre uno de sus encuentros y el siguiente, todo lo más rápido da varias vueltas enteras a la rueda. Los dos esperáis muy bien, mejor que nadie que conozcáis, y ninguno ha preguntado nunca a qué.
Para Sagitario, el trabajo es ir hacia una cosa que no esté ya en marcha.
Para Acuario, el trabajo es pedir algo antes de que la situación haya hecho innecesario pedirlo.
La pregunta
¿Qué tendría que dejar de ser alguno de los dos para que esto empiece?
Una acción consciente
una cosa, pedida
Que cada uno le pida al otro una cosa directamente esta semana. Ni insinuarla, ni preparar las condiciones, ni esperar a que se vuelva obvia.
La frase empieza por quiero. Ninguno de los dos ha dicho esa palabra en esta casa.
Júpiter tarda 11,85 años en cruzar la rueda y Saturno 29,43, y los dos cuerpos más lentos que se ven a simple vista son los dos que mandan aquí.
Nada entre vosotros se ha metido prisa nunca y nada se ha exigido nunca, y todo el que os conoce lleva un tiempo preguntándose cuándo.
¿A quién estáis esperando los dos, que venga a empezar esto?