Cómo se encuentran estos dos
Un amigo se ha portado mal con otro amigo, el jueves hay cena de los seis, y los dos lo sabéis desde el martes.
Libra ya ha calculado dónde sentar a cada uno. Acuario ya ha decidido que si nadie lo dice, la cena entera es una mentira. Ninguno de los dos ha dicho todavía en voz alta lo que va a hacer, y los dos lo saben del otro.
Venus pesa. Es la facultad entera: cuánto vale esto, cuánto aquello, cómo se ponen a nivel. Saturno no pesa. Decide y sostiene, retrógrado el 36,4 por ciento del tiempo y llegando igual al mismo sitio.
Los dos llamáis justicia a lo vuestro, y las dos cosas lo son. Dan respuestas distintas una vez al mes, y la de esta semana es el jueves.
Para Libra, el trabajo es dejar una cosa incómoda incómoda, sin alisarla, durante un día entero.
Para Acuario, el trabajo es nombrar una excepción en voz alta y llamarla excepción, en vez de fingir que la regla ya la cubría.
Y una tercera: en esto no vais a estar de acuerdo. Lo que sí podéis dejar de hacer es dar por hecho que el otro llegó ahí por pereza.
La pregunta
¿Quién se va a quedar incómodo el jueves, y quién lo ha decidido?
Una acción consciente
una excepción, con nombre
La próxima vez que vuestras dos versiones de lo justo den respuestas distintas, decid cada uno cuál estáis usando antes de discutir el resultado.
Vais a seguir sin estar de acuerdo. Deja de ser una discusión sobre el carácter del otro, que es en lo que se había convertido.
Venus ajusta hasta que nada queda desnivelado y Saturno sostiene hasta que la línea significa algo, y ninguna de las dos es la blanda.
¿Y el jueves, cuando la cena acabe, quién de los dos habrá cedido sin decirlo?