Cómo se encuentran estos dos
Uno de los dos está a un paso de las cosas hacia fuera: los amigos, la familia, lo que se supone que hay que hacer en enero.
El otro está a un paso de sí mismo, que se ve mucho menos y es exactamente la misma distancia.
El parecido entre vosotros no está donde lo pondría la gente que os conoce, y ninguno de los dos se lo ha explicado nunca a nadie.
Saturno está retrógrado el 36,4 por ciento del tiempo y tarda 29,43 años en cruzar los doce signos, llegando igual al mismo sitio. No anuncia: arregla. Dos de esos son dos personas que cumplen su palabra estructuralmente y no la han dicho nunca en voz alta.
Y lo que aquí no tiene testigo, porque los dos lo hacéis: ninguno ha necesitado nada de manera visible. El paso atrás es donde vivís los dos, y no hay nadie en esta casa de pie en otro sitio, así que nadie ha notado nunca lo atrás que está.
Para uno, el trabajo es una reclamación. No un principio sobre cómo quieres: una frase llana con el querer dentro, dirigida a esta persona.
Para el otro, el trabajo es recibirla sin organizar inmediatamente una solución, que va a parecer no hacer nada y no lo es.
Y una tercera: el que hable primero no va a tener a nadie que le confirme que estaba bien hacerlo.
La pregunta
¿Quién va a ser en esta casa el que necesite algo?
Una acción consciente
una reclamación, llana
Que cada uno diga una frase que empiece por necesito. Sin contexto, sin marco, sin explicar por qué es razonable.
Ninguno de los dos puede resolver la frase del otro durante veinticuatro horas.
Saturno no anuncia, arregla, y aquí hay dos y ningún cuerpo más rápido en todo el edificio que diga una cosa en voz alta.
Todo lo que hay entre vosotros se ha cumplido. Nada se ha dicho, y lo primero es verdad y lo segundo también.