Cómo se encuentran estos dos
Ninguno de los dos sabe estar tenue.
Cáncer enseña en qué estado está sin poder evitarlo, y Leo ocupa el centro sin proponérselo, y las dos cosas se leen desde la puerta.
Sois las dos luces: los únicos dos cuerpos de la rueda con un signo entero para cada uno, y los únicos dos que no se dan la vuelta jamás. En un siglo de efemérides ni el Sol ni la Luna retrogradan una sola vez, y todo lo demás sí.
Y vuestros signos se tocan, que es donde esto se vuelve raro: el esquema entero se construyó desde esta juntura. Pon el Sol en Leo y la Luna en Cáncer, camina hacia fuera en las dos direcciones repartiendo Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, y sale la tabla de regentes completa. Todo lo demás está colocado en relación a vosotros dos.
Os juntáis cada 29,5 días, y ese encuentro es lo que es un mes. Cuando ocurre justo en la línea donde se cruzan vuestros dos caminos, la luz se apaga.
Y aun así, a treinta grados no os aspectáis. Estáis pegados, sois el origen del mapa, y no tenéis un ángulo desde el que veros.
Para Cáncer, el trabajo es ocupar el centro una vez, a propósito, sin hacerlo por nadie.
Para Leo, el trabajo es estar en la habitación en el estado en el que estés, sin ordenarlo antes de entrar.
La pregunta
¿Quién de los dos se apaga cuando el otro está entero?
Una acción consciente
una noche sin ordenar
Una noche de estas, que ninguno de los dos arregle el estado en el que está antes de entrar en la habitación.
Ni Cáncer preguntando qué tal, ni Leo poniendo la temperatura. A ver qué queda.
La rueda entera se dibujó desde la juntura en la que estáis los dos, y aun así a treinta grados no hay ángulo desde el que miraros.
¿Cuánto de lo que sabéis el uno del otro lo sabéis por haberlo mirado?