Cómo se encuentran estos dos
Hay una lista de gente en esta casa. No escrita: quién está pasando por algo, quién no ha llamado, a quién hay que invitar antes de que se note que no se le ha invitado.
Los dos la lleváis, y ninguno sabe que el otro la lleva igual de completa.
Cáncer cuida a la persona: qué necesita, si ha comido, qué le pasa que no ha dicho. Libra cuida la situación: si está cómoda, si alguien se ha quedado descolgado, si la temperatura de la sala es soportable para todos.
La Luna es el cuerpo más cercano que hay y cambia de forma en público durante todo el recorrido, en 27,3 días. Venus no se aleja más de 47,3 grados del Sol y es lo más brillante del cielo después de las dos luces. Uno no puede esconder el estado en el que está. El otro no puede estar en una sala sin ajustarla.
Y lo que la lista lleva años haciendo, y se ve tarde porque parece bondad: ninguno de los dos aparece en ella.
Para Cáncer, el trabajo es dejar la sala incómoda una hora en vez de preguntarle a Libra qué tal está.
Para Libra, el trabajo es no estar bien delante de Cáncer, y no alisarlo en cuanto caiga.
Y una tercera: meteos los dos en la lista. Por escrito, si hace falta.
La pregunta
¿A quién se cuida aquí, y quién lo pidió?
Una acción consciente
una hora sin gestionar
Coged una hora en la que ninguno cuide nada. Nadie come, nadie se pone cómodo, nada se ajusta.
El primero que vaya a hacerlo lo dice en voz alta en vez de hacerlo. Esa frase es el ejercicio.
La Luna enseña el estado en el que está y Venus mantiene la sala a nivel, y ninguno de los dos eligió cuál de las dos iba a ser.
La lista va a seguir. No hace falta tirarla. Basta con que aparezcan dos nombres más, y eso es todo lo que hay aquí que hacer.