Cómo se encuentran estos dos
Hay una caja, o un cajón, o una estantería con las cosas que Aries empezó y Tauro terminó guardando.
La guitarra, el material de aquel curso, la máquina de la cocina. Aries las trajo con una convicción entera que duró seis semanas. Tauro no las tiró.
Ninguno de los dos lo ha llamado nunca un reparto y lo es, y funciona: uno abre y el otro conserva, y entre los dos ninguna cosa buena se ha perdido del todo.
Los dos signos se tocan en la rueda. Aries acaba donde Tauro empieza, y eso no es una relación, es una sucesión: Tauro es lo que queda cuando el impulso ya se ha gastado y hay que decidir si la cosa se guarda. Y como estáis pegados, ninguno tiene distancia para ver al otro. Treinta grados no es un aspecto: es no tener ángulo.
Y lo que la caja lleva años haciendo, y se ve tarde porque parece desorden: aquí el entusiasmo de Aries no ha tenido que justificarse ni una vez.
Para Aries, el trabajo es terminar una de las cosas de la caja, o tirarla, y decir en voz alta cuál de las dos.
Para Tauro, el trabajo es empezar una cosa nueva sin saber si merece la pena guardarla.
La pregunta
¿Qué hay en esa caja que no debería seguir ahí?
Una acción consciente
una cosa de la caja
Sacad una cosa de la caja este mes. Cualquiera. Se termina o se va.
Que lo decida el que no la trajo. Esa es la parte incómoda y es el ejercicio.
Marte empieza y no mira atrás. Venus asigna un valor y no lo reabre. Uno abre y el otro conserva.
Vuestros dos signos se tocan, y tocarse no es verse. Eso no lo arregla la convivencia.