Cómo se encuentran estos dos
Dos retratos, y son del mismo signo y no de la misma persona.
Uno de los dos empieza cosas hacia fuera: planes, viajes, discusiones con el vecino. El otro las empieza hacia dentro, que se ve menos y va igual de rápido.
Los dos os movéis antes de haber terminado de decidir, y ninguno lo ha llamado nunca así.
Marte pasa 2,13 años entre reversiones, el tramo más largo de cualquier planeta, y no da señal antes de girar. Dos de esos en una casa son dos compromisos totales corriendo a la vez y ningún mecanismo para revisar ninguno.
Y aquí nadie ha preguntado nunca a qué viene la prisa. No hay quien lo note: para notarlo habría que estar fuera de ella, y en esta casa no hay nadie fuera.
El trabajo es el mismo para los dos y por eso cuesta: uno tiene que ser el que dice hoy no, sabiendo que el otro lo va a vivir como una traición al acuerdo entero.
Y la segunda mitad: el que lo diga no puede pedir perdón después por haberlo dicho.
La pregunta
¿Quién ha pedido aquí alguna vez que se espere?
Una acción consciente
una cosa, hoy no
Esta semana uno de los dos para una cosa que ya está en marcha. La que sea. No hace falta que sea importante y no hay que explicarla mucho.
Fijaos en lo rápido que el otro busca una razón. Esa búsqueda es el asunto.
Un solo cuerpo rige esta casa entera y es Marte, que se compromete del todo y después se da la vuelta sin avisar tras dos años sosteniendo.
No hay una segunda opinión en el edificio. Eso no es un defecto del arreglo: es el arreglo, y no va a convertirse en otra cosa.