Cómo se encuentran estos dos
Preguntad a cualquiera de los dos cómo empezó esto y saldrán dos respuestas distintas, y ninguna de las dos es una decisión.
La de Tauro: ya estaba pasando, y en algún momento fue evidente, y lo evidente no hace falta declararlo. Tauro no empieza cosas. Tauro reconoce que algo merece la pena y entonces lo guarda, que es otro acto y se confunde con el mismo.
La de Piscis no es una versión. Piscis estaba, y luego estaba más, y cuándo no es una pregunta que a Piscis le tenga respuesta.
Entre un signo fijo y uno mutable no hay modalidad cardinal por ninguna parte, y la cardinal es la que empieza. Todo lo que tenéis lo empezó una circunstancia, otra persona, o una fecha límite. Ninguno de los dos.
Para Tauro, el trabajo es decir en voz alta que elegiste esto, en pasado, como un acto que hiciste tú un día.
Para Piscis, el trabajo es empezar una cosa en una fecha que digas antes.
La pregunta
¿Quién os enseñó que quererlo despacio era no quererlo?
Una acción consciente
una cosa empezada a propósito
Entre los dos, empezad una cosa este mes con una fecha puesta. Pequeña. La que sea. Lo que importa es que tenga principio y que lo haya causado uno de vosotros.
Decid cuál de los dos la empezó. En voz alta, en el momento, no después.
Aquí no va a empezar nada ninguno de los dos, y lo que cuesta no es que las cosas no pasen.
Es que ninguno va a saber nunca si el otro habría elegido esto, en el caso de que elegir hubiera hecho falta.