Cómo se encuentran estos dos
Un martes de noviembre, los dos en el sofá, y ninguno sabría decir de quién es el ánimo que hay en la habitación.
Ha empezado en alguno de los dos y ha pasado al otro sin que nadie lo notara cruzar, y para las nueve de la noche ya es del piso.
Júpiter necesita 11,85 años para los doce signos, revisa un tercio del tiempo y es lo más grande y lento que cualquiera de los dos puede ver sin telescopio. Dos de esos hacen una casa con muchísimo tiempo dentro y nada contra lo que romper.
Así que una semana mala no llega a identificarse como una semana mala. Se absorbe, dos veces, entre dos personas que no saben de quién era.
Para uno, el trabajo es decir esto es mío, sobre un sentimiento, el día que llega.
Para el otro, el trabajo es no cogerlo. Oírlo y dejarlo donde lo han puesto.
La pregunta
¿De quién es el ánimo que hay ahora en la habitación?
Una acción consciente
este es mío
Esta semana, cuando cualquiera de los dos note un ánimo, que lo diga en voz alta con dueño: este es mío.
El otro no dice nada salvo que lo ha oído. Sin absorber, sin igualar, sin mejorar.
Júpiter es lo más grande y lento que se ve sin telescopio y aquí hay dos, y nada fijo en toda la casa.
Aquí no hay suelo. ¿Y cuál de los dos lleva años dando por hecho que el otro estaba pisando algo?